Walter Cornás y Juan Cavia: el arte de construir mundos
Durante más de veinte años, Juan Cavia y Walter Cornás trabajan juntos construyendo los mundos que habitan películas, series y videoclips. Desde una nave espacial hasta un baño, su trabajo consiste en convertir ideas en espacios, objetos y texturas que dialoguen con la narración. En esta charla hablan sobre el oficio de imaginar antes de construir, los límites del presupuesto, los cambios que trajo la tecnología y la importancia de que la dirección de arte no se imponga sobre una historia: “Nuestro trabajo está bien hecho cuando no se nota”.
Foto de portada: “Gutierrez is mai neim” (Disney+)
Para alguien que no sabe nada de cine: ¿qué es exactamente la dirección de arte?
Juan Cavia: Cuando damos alguna clase sobre el tema solemos abrir diciendo que no es una pregunta rápida de responder, a veces decimos “como en el escenógrafo para el teatro, e director de arte es el equivalente en cine” pero es mas abarcativo, de hecho en los equipos grandes de cine hay varios escenógrafos. A eso seguimos con “La Dirección de Arte es el área responsable del aspecto estético y los códigos visuales en la producción de obras audiovisuales” que sería de manual, pero para terminar de definirlo habría que sumar que es el area responsable tanto de diseñar ese universo como de producirlo y hacerlo posible, desde un baño a una nave espacial.
¿Cuál es la diferencia entre hacer algo “lindo” y construir un universo visual?
Walter Cornás: Lo lindo se cae si al interlocutor no le gusta. Y tiene todo el derecho, porque es subjetivo.
El universo visual es el mundo donde habitan los personajes, con sus propias reglas, sus propias formas. Un conjunto de elementos que construyen el contexto. Que van desde el género de la película, al tono que se elija para contar.
Nosotros solemos diseñar con ideas que sobrevivan a cierta lógica, o que dialoguen directamente con lo narrativo. Si a eso lo podemos estilizar partimos desde ahí. A esta altura las ideas ya vienen con cierto balance de ambas partes. Si hay alguna idea puramente estética que tengamos ganas de explorar, es nuestro trabajo moldearla para que respondan a alguna lógica que la pare de manos. No debería ser un capricho aislado.
Llevan más de veinte años trabajando juntos. ¿Qué cambió en la forma de hacer dirección de arte desde que empezaron?
J: En principio el cine pasó de ser un evento social masivo a un evento mas de interior, la gente lamentablemente va cada vez menos al cine, eso hace que las películas ganen un lugar mas particular, por contraste. Las series son un formato de los últimos años, algo que mantiene bastante a la industria de ficción. La post producción y la velocidad de trabajo cambio bastante también, cuando empezamos a trabajar todavía era mas común trabajar en fílmico que en digital, en los últimos años creo que el cambio técnico mas grande es la velocidad con la que suceden los procesos.
¿La tecnología simplificó el trabajo o simplemente cambió los problemas?
W: Para mi sí simplificó mucho. Por lo menos a mi me es mucho más fácil hacerme entender y discutir sobre las ideas. Graficando, bocetando.
J: Sin duda simplificó la manera de representar. Pero también hay problemas nuevos como en toda disciplina atravesada por la tecnología.
¿Hay algo que hoy se perdió y extrañan de la producción audiovisual de hace veinte años?
W: El foco que nos sacan hoy los telefonitos. Sin dudas diluye el interés y cierta gracia del hecho en sí de la experiencia. Sobre todo a la hora de rodar.
J: Antes los procesos tenían una parte mas grande librada a la confianza. Desde el negativo que no se podía ver hasta ser revelado, hasta los bocetos a mano ( antes de los renders 3d híper realistas ) antes de ser traducidos a un decorado o una escenografía. No siempre el poder proveer de manera exacta es una virtud, porque deja muy poco espacio a la espontaneidad, a lo fortuito del proceso de creación de una obra.
¿Qué aprendieron del cine que hoy aplican a una serie o a un videoclip?
W: Yo creo que a entender el lenguaje de cine, en muchas de sus posibilidades, tanto en sus diferentes relatos como de formas de contarlo. Cada película tiene un universo propio, que se puede aplicar a cualquier otra disciplina. Entiendo muy bien lo que puede o no pertenecer a ese lenguaje cinematográfico, adentro y afuera de cámara. Luego hacerlo es otra cosa, hemos tenido más y menos éxito. Paveando a veces veo el monitor y digo “parece una película” y ahí es cuando estoy contento porque sé que funciona.
¿Cuál es el objeto más importante que diseñaron y que probablemente nadie notó?
J: El mas importante no tengo idea jajaja. Muchos elementos “ no se notan”, la gran mayoría, pero nuestro trabajo está bien hecho cuando no se notan, o al menos no se notan demasiado. Porque eso quiere decir que el espectador está concentrado en la historia y no en un detalle. Nuestro trabajo es lograr que todo lo visual aporte a que el espectador se pegue el viaje sin darse cuenta que está siendo llevado de la mano.
¿Qué espacio ficticio que construyeron les gustaría habitar?
W: No se si me gustaría habitar, pero si estar un buen rato. Vivir las diferentes experiencias. Estar adentro de un Bataclán de los años 30s, o dentro del Halcón Milenario. Creo que es parte de la gracia. Tratar de construir espacios donde te den ganas de estar. Así sea un desarmadero de autos, o un living de los 70s, intentamos que se sienta a gusto. Es la magia del cine, tratar de teletransportarte a ese momento. Si te dan ganas de estar, va a facilitar que puedas conectar con la escena.
¿Cuál fue la investigación más extraña que tuvieron que hacer para un proyecto?
W: Para la película de Wino (Ariel Winograd) “Vino para Robar” que tenía en su historia un asalto a una bóveda de un ladrón de guante blanco, tuvimos unas reuniones con un diplomático en terrorismo que fueron de lo más extraordinarias. Además de lo que se ve en muchas películas queríamos saber la realidad en estos casos. Fuimos a una fábrica de puertas enormes de acero que fabricaban esos bodoques. Vimos como era en su interior y el diplomático y los ingenieros muy amablemente nos contaron como se haría en el caso de que alguien quiera abrir una. Todas esas visitas, incluido el diplomático parecían salidos de una película de los Coen.
Cuando leen un proyecto, ¿piensan primero en la idea o en cuánto dinero va a costar hacerla realidad?
W: Creo que a esta altura no nos privamos de pensar libremente ninguna idea, porque una idea es solamente un germen que luego puede tomar diferentes caminos. Esa idea puede estar realizada de una manera factible y que entre en presupuesto. En general abrimos al principio, y luego vamos viendo como evolucionan. Por suerte en general volcamos varias en la mesa, y alguna seguro calza mejor que otra. J: La virtud de ser una dupla es que siempre se va compensando, en general cuando uno de los dos se pone muy volador el otro baja un poco a tierra. Diría que el dinero ( presupuesto ) como el tiempo, son dos limitantes que ayudan mucho a dimensionar una idea, pero siempre hay que tratar de no limitarse de mas de antemano.
¿El presupuesto es una limitación o puede convertirse en una herramienta creativa?
W: Puede tranquilamente en convertirse en una herramienta creativa, y ordena mucho cuando hay que pensar de esa manera. Lo que te puedo asegurar es que no todas las ideas sobreviven a las mismas limitaciones. Y en ese caso, nosotros siempre cambiamos de idea. Es mejor una idea más chica pero sólida, que ver la idea representada en una traducción a medias.
¿Cuál fue la solución más ingeniosa que encontraron para resolver una escena o una locación cuando los recursos no alcanzaban?
J: miles, te diría que lo hacemos en TODOS los proyectos. Porque nunca sobra la plata ni el tiempo y es parte de lo creativo de este trabajo. Como también es una de las virtudes que nos elogian en otros países. Es muy común el reutilizar elementos para optimizar costos, dar vuelta una falsa pared y ponerle otro empapelado para simular otro espacio y no tener que volver a construir.


Fotos: “Moria” (Netflix)
¿Cómo se diseña visualmente la memoria de una persona?
W: El abordaje al diseño en general es parecido. Y son muchísimos pasos y chequeos intermedios. Partimos siempre de una investigación furiosa de la temática o personaje a trabajar. Reuniones con el director/a para absorber la mirada sobre la que se quiere parar. Algunos lo tienen muy claro, otros quieren explorar, pero siempre tratamos de idetificar primero los deseos de quien comanda para construir desde ahí. Le ponemos pila primero a eso, y luego arrancamos con toda la motivación personal que pueda matchear con esa mirada. También somos de aportar pateando el tablero, no nos guardamos ideas, sabiendo que pueden caerse por su propio peso.
¿Qué fue lo más complejo de construir en la serie?
J: proporcionalmente, sin duda, fueron las maquetas. Pero no solo porque era complejo debido a lo especifico si no también porque requería un diseño muy fuera de lo convencional. El guión mencionaba maquetas como un recurso, pero no tenía precisión respecto a ese universo que se describía como un limbo en la cabeza de Moria.
¿Qué elemento de la serie resume mejor quién es Moria?
J: me costaría mucho aislar un elemento. Creo que hay un tema con la superposición de elementos y texturas, la traducción del “mas es mas” de Moria a su universo propio pero traducido al tono de la serie. La propuesta del director siempre fue alejarnos del realismo documental e intentar traducir visualmente los recuerdos que la diva fue comunicando.
Si alguien viera la serie sin sonido, ¿qué cosas entendería de Moria solamente a través de los espacios y los objetos que la rodean?
W: Que es un personaje Barroco, con mucha presencia, aún cuando no está en la pantalla. Que como dice Moria y en este caso, “más es más”.
Y por último, en qué otro proyecto están trabajando… J:Estamos en un momento de potenciar algunos proyectos personales, terminando un libro de fotos que hace años venimos armando y publicaremos a finales de este año/comienzo del próximo. Yo estaré abocado a ilustrar 2 novelas gráficas hasta mitad del año próximo lo cual lo dejará a Walter mas al mando de los trabajos de CornásCavia jajaja.
W: Es un momento de parar la pelota un poco, luego Moria hicimos también el Diseño de arte de otra serie parar Netflix que se llama Crimen Desorganizado y que se lanzará el año que viene, metimos una seguidilla fuerte. A fin de mes yo me voy a ir a Madrid a grabar unos clips para un artista muy fresco y nuevo junto a Teresa Carril que fué la directora con la que hice todos los clips del último disco de Milo J. (L.V.E.M.C). Es algo cortito de una semana de rodaje que me deja ya del otro lado del charco para unas mini vacaciones.
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