Mamuschka: un nuevo chocolate ha nacido
Hay algo de Bariloche que se puede llevar a casa. Un aroma, un sabor, una caja de chocolates y, ahora, una novedad que promete convertirse en tema de conversación: Mamuschka creó el Chocolate DDL, un chocolate dorado, de sabor acaramelado, que no tiene dulce de leche pero recuerda inevitablemente a él.
Fuimos a conocerlo al renovado local de Mamuschka en Recoleta, un espacio amplio, luminoso y lleno de tentaciones. Y ahí aparece otra parte de la historia: el Chocolate DDL es la novedad, pero está rodeado por décadas de oficio y por una cantidad casi absurda de chocolates, alfajores, bombones y productos que hacen difícil elegir solo uno.
¿Cómo puede haber tantos productos y todos ricos? Probablemente tenga que ver con la experiencia, el conocimiento y el respeto por una marca que viene trabajando el chocolate desde 1989. Mamuschka nació en Bariloche y, con los años, llevó un pequeño pedazo de la Patagonia a distintos puntos del país. Hoy también está en Buenos Aires, Villa La Angostura, San Martín de los Andes y El Calafate.
Pero volvamos al DDL.




No es chocolate blanco. Tampoco es chocolate negro. Su particular color tostado y su sabor a caramelo aparecen a partir de un proceso propio en el que la reacción de Maillard —la misma que hace que una tostada, una milanesa o la costra de un asado se doren y desarrollen nuevos aromas— tiene un papel fundamental.
La idea nació, según cuenta Matías Carzalo, socio de Mamuschka, casi como un juego: “explorando, jugando, como si fuera un laboratorio”. Después llegaron las pruebas, los ajustes y un proceso de elaboración delicado que no permite producirlo en grandes cantidades. El resultado es extraño en el mejor sentido. Tiene algo familiar, pero no termina de parecerse a nada conocido. Por eso quizás probarlo sea la única manera de entender qué es exactamente un Chocolate DDL.
Y hay algo más que nos gustó encontrar durante la visita: detrás de los chocolates hay personas. Un equipo joven, cálido y atento, que conoce los productos y está dispuesto a ayudarte a elegir. En el local entra gente de todas partes, algunos buscando un regalo, otros llevándose un recuerdo de Bariloche, otros simplemente entrando porque sí. Porque el chocolate también tiene eso: no siempre necesitamos una excusa para comprarlo. Y Mamuschka parece entenderlo bien. No se trata solamente de regalar chocolates. También de llevar una caja a casa, abrirla después de cenar, compartirla, esconder un bombón para mañana o comerlo antes de que alguien más lo encuentre.
Ahora también hay helados. Y quizás ahí esté parte del encanto de la marca: Bariloche puede estar lejos, pero hay pequeños rituales que consiguen acercarlo. El Chocolate DDL se consigue en tabletas de 50 gramos y en formato Napolitano, y está disponible en los locales de Mamuschka y en su tienda online. Nosotros fuimos a conocerlo, probarlo y conversar con quienes hacen posible esta nueva creación. Y, por supuesto, grabamos todo. Mirá el video de nuestra visita a Mamuschka y descubrí por qué este chocolate no se parece exactamente a ningún otro.
Mamuschka Chocolates: https://mamuschka.com/